Fue una banda de Rock alternativo. Fue formada en 1981 en Salford, Gran Mánchester, Inglaterra. Su nombre deriva de la canción de New Order Blue Monday ("Lunes Triste").
Hasta
el año 1992, los componentes del grupo fueron el vocalista Shaun Ryder, su
hermano Paul Ryder al bajo, el guitarrista Mark Day (apodado "Moose"
y "Cowhead"), el teclista Paul Davis y el batería Gary Whelan. A
estos cuatro hay que añadir a 'Bez', que tras trabar amistad con Shaun Ryder,
se uniría posteriormente a las actuaciones de la banda haciendo de bailarín y
percusionista. Otra incorporación fue la de Rowetta Satchell, quien a partir de
principios de los 99 se encargaría de los coros. El grupo volvió a unirse en
los años 1999 y 2004, pero de los componentes originarios solamente quedaron
Shaun Ryder, 'Bez' y Gary Whelan.
El fundador de la discográfica Factory Records y el club Haçienda de Mánchester, Tony Wilson, contrató a Happy Mondays durante una de las míticas "batallas de bandas" del local nocturno. Sobre dicha "batalla de bandas" existen varias versiones. Una dicen que Tony Wilson decidió contratar al grupo a pesar de que quedaron en último lugar, mientras que en otros lugares se asegura que Happy Mondays ganaron porque el concurso estaba amañado.[cita requerida] Tony Wilson planificó la estrategia a seguir para hacer triunfar al grupo y dio mucha importancia a que trabajaran con productores de renombre y que su música fuera remezclada por populares disc jockeys. En 1987 grabaron su primer álbum, "Squirrel and G-Man Twenty Four Hour Party People Plastic Face Carnt Smile (White Out)".
A finales de la década de los ochenta, los
de Salford ya eran una de las más importantes formaciones de la escena musical
de Mánchester, personificando la cultura rave y padeciendo problemas con las
drogas, que fueron otra de las características de ese movimiento musical. Su
primer álbum fue producido por John Cale, exmiembro de The Velvet Underground,
y, además de cimentar el estilo del grupo, basado en la comunión entre el indie
pop y los ritmos bailables, les valió el reconocimiento de la prensa
especializada.
En 1988
y en su bautizado como "Segundo verano del amor", la música house
explota definitivamente en los clubs de Mánchester trayendo de la mano el
'éxtasis' y la cultura rave. En este ambiente, Happy Mondays y sus compañeros
de generación eran acogidos por la prensa como the next big thing, y su segundo
álbum, "Bummed (1988), producido por Martin Hannett (Joy Division, New Order),
fue un pelotazo con sus guitarras ácidas sobre una bases bailables.
Así,
a comienzos del año 89, Happy Mondays eran, con permiso de sus paisanos The
Stone Roses, una de las bandas indie más famosas, notoriedad a la que también
contribuía la publicidad que les daba sus abusos con las drogas. En este año el
grupo graba el EP Madchester. Rave On, con el que sigue contando con el favor de
la crítica y gran éxito entre el público. En noviembre, Happy Mondays y The
Stone Roses actúan juntos en Top of the Pops, un punto de inflexión para la
escena musical que lideraban ambos grupos.
El
grupo recibe la década de los noventa con lo que se considera su obra maestra, "Pills 'n' Thrills and Bellyaches", con producción de Paul Oakenfold y Steve
Osborne (ambos crearon el colectivo 'Perfecto') Happy Mondays.
Se
hicieron ricos y famosos, aunque pronto llegarían los problemas. El disco les
llevó a encabezar el festival de Glastonbury y tocar en Rock in Rio. La gira
fue todo un éxito. Pero los problemas con las drogas y los escándalos se
agravaron. Tras encabezar el Festival de Glastonbury Shaun Ryder aseguró que no
recordaba nada de la actuación. Durante una gira promocional por Estados
Unidos, Tony Wilson declaró que los miembros del grupo eran vendedores de
droga.
A finales de 1991 la banda se marcha a Barbados para grabar su esperado nuevo trabajo, pero la grabación iba a ser más tensa de lo deseable. Durante la grabación de Yes, Please! Shaun Ryder tomaba una veintena de dosis de crack diarias. Cuando terminaron la grabación, el cantante "secuestró" las cintas, telefoneó a Tony Wilson y exigió un rescate de 40.000 libras, amenazándolo con destruir las cintas de las sesiones. Factory Records no pasaba por sus mejores momentos económicos y Wilson confiaba en que el nuevo trabajo de Happy Mondays pusiera fin a las vacas flacas, así que Wilson volvió a hipotecar su casa para salvar las cintas. La prensa especializada, lejos de acoger cálidamente el nuevo trabajo, lo atacó con saña. La gira no contribuyó a salvar las cosas. El trabajo se titulaba Yes, Please! y fue producido por Chris Frantz y Tina Weymouth, que habían sido miembros de las bandas Tom Tom Club y Talking Heads. A pesar del fracaso de Yes, Please!, el grupo estaba a punto de cerrar un acuerdo con la multinacional EMI. Sin embargo, en un momento de las negociaciones Shaun Ryder se levantó de la mesa y dijo que salía a comprar a un Kentucky Fried Chicken (así se refería a la heroína). Le esperaron durante tres horas, pero no regresó, dándose por rota la negociación. En 1991 'Bez' la emprendió a golpes con una flota de autobuses, rompiéndose el brazo durante el ataque. Así, durante la gira de Yes, Please! el bailarín-percusionista lució una escayola.
Happy
Mondays se separaron en el año 1992, tras lo cual Shaun Ryder y Bez formaron el
grupo Black Grape. Sin embargo, en el año 1999 el grupo se volvió a formar con
la ausencia de Paul David y Mark Day. Sin embargo, la vuelta a la escena
musical, acompañada con una gira mundial y el sencillo The Boys are Back in
Town, no sería muy larga.
En
el año 2004 Happy Mondays volvieron. Lanzaron un DVD con un concierto grabado
en Barcelona, España, y actuaron en varios festivales durante ese año y los
siguientes.
Cuando
Shaun Ryder decidió abandonar el grupo hubo rumores de que Rowetta Satchell se
convertiría en la vocalista principal, mientras que Paul Davis se encargaría de
componer las canciones.
En
el número de octubre de 2007 de la revista MOJO, Paul Ryder afirma que la
relación con su hermano está rota y que el hecho de no ser invitado a la
grabación y posterior gira del último disco quizá le haya salvado la vida. Su
"hábito" a la heroína casi lo mata en la anterior gira después de un
tiempo "limpio" y sabe que si volviera con ellos, volvería a las
drogas.
Junto
con los Stone Roses, Happy Mondays fueron los líderes de la escena musical de
Manchester de finales de los 80 y principios de los 90, influenciada por la
música de discoteca, experimentando un breve momento de fama antes de
disolverse en 1992. Mientras que los Stone Roses se basaban en el pop de los
60, añadiendo solo un ligero toque de música dance, Happy Mondays se
sumergieron en la cultura de los clubes y las raves, convirtiéndose finalmente
en la banda más reconocible de esa escena marcada por las drogas. El sonido de
los Mondays se basaba en gran medida en el sonido y el ritmo de la música
house, salpicado de toques de soul de los 70 y la psicodelia de los 60. Era una
música brillante y colorida con melodías fragmentadas que nunca llegaban a
conformar canciones coherentes.
Sin
quererlo o no, Happy Mondays personificaron el lado oscuro de la cultura rave.
Eran matones, pura y simplemente: sacaron a relucir la violencia latente que
subyacía en cualquier cultura de las drogas, incluso en una aparentemente tan
pacífica como la escena rave inglesa de finales de los 80 y principios de los
90. Bajo el liderazgo del vocalista Shaun Ryder, el grupo sonaba y actuaba como
matones, especialmente en comparación con sus compañeros pacifistas, los Stone
Roses. Las letras de Ryder eran retorcidas y surrealistas, cargadas de extrañas
referencias a la cultura pop, jerga de drogas y una sexualidad amenazante. Como
era de esperar, su música era igual de intrincada. Happy Mondays fueron una de
las primeras bandas de rock en integrar técnicas de hip-hop en su sonido. No
sampleaban, pero tomaban prestadas melodías y letras y, en el proceso,
cometieron una blasfemia en el mundo del rock. Para una banda que celebraba su
vulgaridad y sus excesos, Happy Mondays se vieron apropiadamente destruidos por
sus adicciones, pero dejaron un legado sorprendentemente influyente, evidente
en artistas que van desde bandas de música dance como The Chemical Brothers
hasta rockeros como Oasis.
Con su segundo álbum, "Bummed", de 1988, Happy Mondays se convirtieron en superestrellas británicas, particularmente Ryder.
"Pills 'n' Thrills and Bellyaches",
lanzado en 1990, marcó la cúspide de la popularidad, la creatividad y la
influencia de la banda; aunque el disco entró en la lista de los 100 mejores
álbumes en Estados Unidos, no los consolidó como estrellas en ese país. Después
de eso, la caída fue rápida. Para cuando lanzaron su siguiente álbum de
estudio, Yes, Please, Manchester había desaparecido de la conciencia pública;
Se vendió razonablemente bien, pero el grupo no tuvo el impacto comercial que
había tenido solo dos años antes. Además de la falta de interés del público,
Ryder se había vuelto adicto a la heroína, lo que acabó por desintegrar la
banda. En una importante reunión para un contrato discográfico, se marchó para
ir a buscar "pollo frito de Kentucky", que era la jerga de la banda
para referirse a la heroína. Nunca regresó y el grupo se disolvió rápidamente.
Ryder
y Bez, el bailarín de tiempo completo de los Mondays, reaparecieron a mediados
de los 90 con Black Grape. La banda lanzó su aclamado álbum debut, “It's Great
When You're Straight...Yeah”, a finales del verano de 1995. El sonido de Black
Grape seguía la misma línea que el de los Mondays, pero con un toque más duro y
crudo. En 2007, 15 años después de su último disco, la banda (con la ausencia
de aproximadamente la mitad de los miembros originales, incluido el guitarrista
Mark Day) lanzó su quinto álbum de estudio, “Uncle Dysfunktional”. Paul Ryder,
hermano de Shaun y bajista y cofundador del grupo, falleció el 15 de julio de
2022 a los 58 años.
https://youtube.com/playlist?list=PL1xm0HhIaKcEHXoxGCUObSSGAi72V_892&si=40wIz3Pd92urxWYg
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